Archive for SwáSthya Yôga

Ashtánga sádhana

// September 15th, 2009 // No Comments » // SwáSthya Yôga

¡Vení! Embarcate y disfrutá al máximo de todo lo bueno que puede aportar a tu existencia la principal herramienta del Método DeRose.
Encontrá el mejor lugar para desenvolver tu práctica. Generá disponibilidad interior para esa vivencia, y sintonía. Sentí brotar de tus manos, a través del gesto reflexológico que ejecutás, la receptividad hacia esa filosofía milenaria. Permitite recibir, por cada poro de tu cuerpo, calidad de vida y bienestar.
Ahora, expandí esa vitalidad y disposición, transmitiéndolas al lugar que te acoge, al grupo con el cual compartís esa experiencia, al instructor que da la práctica y a todos los maestros y discípulos que permitieron que las enseñanzas de esa cultura ancestral llegasen hasta vos. Sentite agradecido por las personas que tenés a tu lado y por la vivencia que experimentás. Agradecido y alegre por la Vida en sí.
Exteriorizá esa alegría por medio de la vocalización de sonidos y ultrasonidos que buscan desobstruir los meridianos por donde circula la energía vital en tu organismo. Volcate a tu interior con la vocalización del sonido universal más poderoso: ÔM.
Ahora, sentí el oxígeno que fluye por tus fosas nasales. Estabilizá tu respiración con un ritmo coordinado, transformándola en una danza fluida que recorre cada célula de tu ser, en forma de estrellas de energía que potencian la vitalidad de cada partícula de tu cuerpo. Observá, a esta altura, las sutiles alteraciones en tu frecuencia cardíaca y en tus estados de conciencia.
Ejecutá con la debida conciencia la purificación de las mucosas, notando cómo es posible sentir, de dentro hacia fuera, el trabajo de limpieza que se está procesando. ¿Qué tal? ¿Te sentís bien? Pues esto es sólo el comienzo.
Trabajá ahora tus cuerpos físico, mental y emocional a través de la técnica orgánica. Sentí los vórtices de energía que se interconectan por medio de líneas de fuerza que existen en tu cuerpo, mentalizando que cada músculo, arteria y tendón son tus cómplices en los objetivos que tu cuerpo se propone alcanzar. Después de tomar conciencia de la satisfacción proporcionada por cada conquista, superate, dando lo mejor (no sólo en el sádhana, sino también y principalmente en la vida).
¡Qué maravilla! Ahora, descontraé tu cuerpo y dejá que asimile, hasta en la intimidad de sus células, todo aquello que, una vez filtrado, pretendas guardar en tu interior.
Por fin, aquietá tu mente, estabilizá la conciencia y sentí cómo se abre tu flor de loto. Una flor cuyos pétalos expanden autosuficiencia, salud, bienestar, confort y satisfacción.
Abrí los ojos, sonreí a la vida y lanzá tus pétalos en dirección al sol.

¡Buen viaje! ¡SwáSthya!

Cláudia Dutra – Sádhaka de la Unidad Savassi – Belo Horizonte
martin

Práctica del Método DeRose

// September 11th, 2009 // No Comments » // SwáSthya Yôga

Para pegar en la heladera y hacer todos los días. Haciendo click sobre la imagen podrás verla más grande.

La estructura del Yôga de Pátanjali

// September 1st, 2009 // No Comments » // SwáSthya Yôga

Hacé click sobre la imagen para agrandarla.

Del libro Cuando es Preciso Ser Fuerte, de DeRose.

¿Quién puede enseñar Yôga?

// August 6th, 2009 // No Comments » // SwáSthya Yôga

Legal y moralmente sólo puede enseñar Yôga quien haya sido aprobado en el Curso de Formación de Instructores y cuyo certificado tenga la revalidación anual actualizada.

Este documento unificado es expedido conjuntamente por la Unión Internacional de Yôga, la Confederación Nacional de Yôga y la Universidad Internacional de Yôga, en convenio con una Universidad Federal, Estatal o Católica. Además de la validez jurídica, ese certificado tiene la ventaja de exigir un examen de revalidación que debe rendirse todos los años. Eso preserva la actualización y la excelencia técnica del instructor.
Si el instructor tiene ese tipo de certificado, se enorgullecerá por haberlo conquistado y lo pondrá bien visible en su lugar de trabajo. Si no hay certificado, no es instructor formado, es “enseñante” lego. Confiar a él su salud, su columna, su cabeza, sería equivalente a operarse con un neurocirujano que diga que no es necesario ser médico para ejercer la profesión.
Del libro Todo Sobre Yôga de DeRose

Graduación de Instructores del Método DeRose en el Salón Dorado de la Casa de la Cultura en Buenos Aires.

Qué es localizar la conciencia? qué es mentalizar?

// July 31st, 2009 // No Comments » // SwáSthya Yôga


Regla de localización de la conciencia:

Localice su conciencia en la región más solicitada por el ejercicio.

¿Cómo se hace eso? Muy simple. Cualquier ásana siempre solicita que nuestra atención se dirija naturalmente hacia una u otra parte de nuestro cuerpo. Basta ceder a la solicitación natural y pensar en esa parte. Por ejemplo: durante la ejecución de un trikônásana, flexión lateral en pie, un practicante con escoliosis podrá sentir su atención solicitada por la columna, pues está siendo trabajada; entretanto, ejecutando el mismo ejercicio, otro practicante que tenga exceso de gordura sentirá la solicitación en el cinturón adiposo. Cada cual deberá llevar la atención, la conciencia, a la respectiva región, y cada cual recibirá una concentración mayor de efectos en esa parte del cuerpo que está más carente de cuidados.

Cuando usted localiza la conciencia en una región de su cuerpo, dirige hacia allí un chorro de energía vital. Esa energía se denomina prána. Ella eleva la temperatura de la región en la cual usted concentra su atención, estimula hiperemia -una mayor afluencia de sangre- y con eso contribuye notablemente a la regeneración de los tejidos, la vitalización de órganos y músculos y la eliminación de potenciales enfermedades, estimula chakras y aumenta la flexibilidad. No es preciso mentalizar nada. Sólo localizar la conciencia en la región.

EXPERIENCIA PRÁCTICA

Prueba no 1: ¿cómo demostrar que el fenómeno fisiológico se produce realmente? Simple. Siéntese en cualquier ásana de meditación. Pero no medite. Coloque las manos a la misma altura. Pueden permanecer en el piso o sobre las rodillas. Comience, entonces, a concentrarse sobre su mano derecha. No mentalice nada en especial. Sólo localice la conciencia y repita mentalmente: “mano derecha, mi mano derecha, tengo una mano derecha, mi mano derecha tiene músculos, mi mano derecha tiene huesos, mi mano derecha tiene venas y arterias, siento el tacto de mi mano derecha, siento la temperatura de mi mano derecha”, etc.

El objetivo es evitar que su mente se disperse. Debe permanecer concentrado en su mano derecha. Un practicante de Yôga más experimentado no necesita verbalizar nada. Mantenga el ejercicio de localización de la conciencia durante cinco minutos.

Después, abra los ojos y compare las dos manos. Aquélla en la cual se concentró va a estar más enrojecida de sangre. Enseguida, toque una palma con la otra para sentir la temperatura. La derecha va a estar más caliente. Procure hacer esta prueba con un grupo de amigos y verá qué interesante. En promedio, un sesenta a setenta por ciento de las personas legas ya en la primera tentativa consiguen resultados excelentes (¡asombrosos, para ellos!). Los fracasos se deben únicamente a la falta de concentración y a la dispersión mental.

¿Qué se desprende de esto?

1. Que si desea ejercer una función curativa sobre un órgano, podrá darle un baño de energía térmica y concentración sanguínea, como la que el cuerpo suele proporcionar en casos agudos en la forma que conocemos por el nombre de inflamación. ¡Sólo que en este caso sería una inflamación voluntaria, controlada por su voluntad!

2. Que si desea que una articulación ceda o un músculo se elongue, podrá aplicar esa misma forma de calor interno, mucho más eficiente que el calentamiento de afuera hacia adentro.

3. Que si tiene un dolor, podrá atenuarlo conduciendo la localización de la conciencia hacia otro lugar.

4. Que si sufre un accidente, podrá reducir la hemorragia producien-do una isquemia en la región afectada.

B. LA MENTALIZACIÓN consiste en aplicar imágenes, colores y/o sonidos en la región donde se localiza la conciencia.

Regla de mentalización exotérica: imágenes y verbalización positiva.

Visualice imágenes claras y ricas en detalles de aquello que quiere ver realizado.

Aplique la cromoenergética: el color azul celeste es sedante. El color anaranjado es estimulante. El verde claro se asocia a los arquetipos primitivos de la floresta e induce a la salud generalizada. El dorado contribuye al desarrollo interior. El violeta ayuda a quemar etapas y superar karmas.

Prueba no 2: repita la experiencia de la localización de la conciencia, ahora con mentalización: visualice su mano derecha envuelta y penetrada por luz anaranjada, casi roja; imagine los vasos sanguíneos dilatándose y la sangre llegando, cada vez más intensamente, para concentrarse en su mano derecha. Persista en la mentalización por unos cinco minutos.

Verá que el efecto es extraordinariamente más fuerte. Importante: no haga este ejercicio de mentalización antes de haber experimentado el de la simple localización de la conciencia, a fin de poder evaluar el efecto de cada uno por separado.

Además, la mentalización también actúa fuera de la circunscripción de su cuerpo físico. Puede mentalizar algo que quiera ver realizado en una coyuntura exterior, como un viaje, una relación afectiva, un trabajo, una alteración positiva de la prosperidad, la cura de una persona amiga, etc.

Prueba no 3: para asegurarse y convencerse de cuánto poder tiene su mente sobre circunstancias y objetos exteriores, coloque algunos porotos sobre algodón húmedo en dos platos. Cada plato con la misma cantidad de algodón, de agua y de porotos. Los dos deben recibir la misma cuota de aire y de luz. Todos los días por la mañana y por la noche, diríjase a uno de los grupos de porotos, siempre el mismo, y mentalice que está creciendo. Si le parece que lo ayuda a concentrarse, puede verbalizar su mentalización diciéndoles que crezcan. El contenido del otro plato simplemente debe ser ignorado. Al cabo de una semana, compare las dos porciones de porotos. En el noventa por ciento de los casos, aquélla que recibió la mentalización de crecer estará notablemente más desarrollada que la otra.

Si usted tiene todo ese poder sobre una planta que, además, está fuera de su cuerpo, imagine el dominio que tiene y no lo sabe sobre sus órganos, nervios, glándulas, músculos. ¡Dominio para somatizar enfermedades, e igualmente para neutralizarlas!

Ahora considere: si tiene toda esa fuerza hoy, en calidad de iniciante en el Swásthya Yôga, ¡cuántas aptitudes y facultades fascinantes, utilísimas, desarrollará si es dedicado y persistente! Que esto le sirva de estímulo para su práctica regular.

Regla de mentalización esotérica: yantras y mantras.

Estos símbolos y sonidos sólo se transmiten mediante iniciación. Si pudiesen figurar en los libros, no merecerían más tal clasificación y se caería en el anacronismo de denominar “esotérico” algo que no es absolutamente reservado y está al alcance de cualquiera, digno o no, que va a hacer buen o mal uso del conocimiento.

Extraído del libro Yôga Avanzado de DeRose.

Ashtánga sádhana

// July 23rd, 2009 // No Comments » // SwáSthya Yôga

Una de las principales características del Swásthya Yôga es el ashtánga sádhana. Ashtánga sádhana significa práctica en ocho partes (ashta = ocho; anga = parte; sádhana = práctica). Utilizamos diversos niveles de ese programa óctuplo. El primer nivel, para aquéllos que ya fueron autorizados a ingresar al Yôga, es el ády ashtánga sádhana (ádi/ády = primero, fundamental), que está constituido por las ocho partes siguientes, en este orden:

  • 1) mudrá, gesto reflexológico hecho con las manos
  • 2) pújá, sintonización con el arquetipo; retribución de energía
  • 3) mantra, vocalización de sonidos y ultrasonidos
  • 4) pránáyáma, expansión de la bioenergía a través de respiratorios
  • 5) kriyá, actividad de purificación de las mucosas
  • 6) ásana, técnica corporal
  • 7) yôganidrá, técnica de descontracción
  • 8 ) samyama, concentración, meditación e hiperconciencia.
ANÁLISIS DE LOS 8 ANGAS:
1) Mudrá
Es el gesto o seña que, reflexológicamente, ayuda al practicante a conseguir un estado de receptividad superlativa. Aun los que no son sensitivos pueden entrar en estados alfa y theta ya en esta introducción. En el capítulo Mudrá presentaremos las ilustraciones de 108 mudrás.

2) Pújá (manasika pújá)
Es la técnica que establece una perfecta sintonía del sádhaka con el arquetipo de este linaje. Así, selecciona una longitud de onda adecuada a esta modalidad de Yôga, conecta su plug en el compartimento exacto del inconciente colectivo y deja pasar la corriente, estableciendo un perfecto intercambio de energías entre el discípulo y el Maestro.

3) Mantra
(vaikharí mantra: kirtan y japa)
La vibración de los ultrasonidos que acompañan el vacuo de las vocalizaciones, en el caso del ády ashtánga sádhana, tiene la finalidad de desesclerosar los canales para que el prána pueda circular. Prána es el nombre genérico de la bioenergía. Solamente después de esa limpieza se puede hacer pránáyáma. El Swásthya Yôga utiliza centenas de mantras: kirtan y japa; vaikharí y manasika; saguna y nirguna mantras. En el capítulo Mantra vamos a enseñar las letras de más de treinta mantras.
4) Pránáyáma (swara pránáyáma)
Son respiratorios que bombean el prána para que circule por las nádís y vitalice todo el organismo. Y también a fin de distribuirlo entre los miles de chakras que tenemos esparcidos por todo el cuerpo. Bombear esa energía por conductos obstruidos a causa de los detritos provenientes de malos hábitos alimentarios, secreciones internas mal eliminadas y emociones intoxicantes, puede resultar inocuo o incluso perjudicial. Por eso, antes del pránáyáma, procedemos a la limpieza de los canales, en el área energética. Utilizamos 58 respiratorios diferentes que se enseñan en detalle en el respectivo capítulo.
5) Kriyá
Son actividades de purificación de las mucosas, que tienen la finalidad de contribuir a la limpieza del organismo, ahora en el nivel físico. Tratándose de Yôga, sólo se deben realizar los ejercicios físicos después del cuidado de limpiar el cuerpo por medio de los kriyás. Presentamos 27 kriyás en este libro.

6) Ásana
Ésta es la parte más conocida y característica del Yôga para el público lego. No es gimnasia ni tiene nada que ver con Educación Física. Son los ejercicios psicofísicos que producen efectos extraordinarios para el cuerpo en términos de buena forma, flexibilidad, musculatura, equilibrio de peso y salud en general. Para aprovechar al máximo su potencial, los ásanas deben ser precedidos por los kriyás, pránáyámas, etc. Utilizamos miles de ásanas, de los cuales cerca de 2.000 constan en esta obra. Los efectos de los ásanas comienzan a manifestarse a partir del yôganidrá.

7) Yôganidrá
Es la descontracción que ayuda al yôgin en la asimilación y manifestación de los efectos producidos por todos los angas. A ellos les suma los propios efectos de una buena recuperación muscular y nerviosa. Pero, atención: yôganidrá no tiene nada que ver con el shavásana del Hatha Yôga. Shavásana, como su nombre lo dice, es sólo un ásana, una posición para relajarse, pero no es la ciencia de la relajación en sí. Esa ciencia se llama yôganidrá y no figura en el currículum del Hatha Yôga. Por eso muchos instructores de Hatha Yôga censuran el uso de música o de inducción verbal del instructor durante la relajación. El yôganidrá utiliza no sólo la mejor posición para relajarse, sino también la mejor inclinación en relación con la gravedad, el mejor tipo de sonido, de iluminación, de color, de respiración, de perfume, de inducción verbal, etc.

8 ) Samyama
Esa técnica comprende concentración, meditación y samádhi “al mismo tiempo”, es decir, practicados juntos, en secuencia, en una sola sentada (etimológicamente, samyama puede significar ir junto). Si el practicante va a hacer sólo concentración, llegar a la meditación o alcanzar el samádhi, eso dependerá exclusivamente de su progreso personal. Así, también es correcto denominar dhyána, que significa meditación, al octavo anga. Es una forma menos pretensiosa.
Por lo tanto, incluso una práctica de Swásthya Yôga para iniciantes, como lo es este conjunto de ocho haces de técnicas que acabamos de analizar y que constituye la fase inicial de nuestro método, será muy avanzada en comparación con cualquier otro tipo de Yôga, previéndose ya la posibilidad de alcanzar un sabíja samádhi.

Extraído del libro Yôga Avanzado de DeRose .


Ashtánga sádhana dictado por el Maestro DeRose en São Paulo para 600 practicantes del método.

Kundaliní

// July 23rd, 2009 // No Comments » // SwáSthya Yôga

Kundaliní es una energía física, de naturaleza neurológica y manifestación sexual. El término es femenino, debe ser acentuado siempre y la í final es larga. Significa serpentina, aquélla que tiene la forma de una serpiente. De hecho, su apariencia es la de una energía ígnea, enroscada tres veces y media dentro del múládhára chakra, el centro de fuerza situado próximo a la base de la columna y a los órganos genitales. Mientras está adormecida, es como si fuese una llama congelada. Es tan poderosa que el hinduismo la considera una diosa, la Madre Divina, la Shaktí Universal.

De hecho, todo depende de ella conforme su grado de actividad: la tendencia del hombre a la verticalidad, la salud del cuerpo, los poderes paranormales, la iluminación interior que lo arrebata de su condición de mamífero humano y lo catapulta en una sola vida a la meta de la evolución, sin esperar por el fatalismo de otras eventuales existencias.
Según Shivánanda “ningún samádhi es posible sin kundaliní”. Eso es lo mismo que declarar que los instructores de yoga y de Yôga que están contra el despertar de la kundaliní, no saben de qué están hablando, no saben lo que es el Yôga, y ni ellos ni sus discípulos van a alcanzar la meta del Yôga.
La energía de la kundaliní responde muy fácilmente a los estímulos. Despertarla es fácil. Un respiratorio que aumente la tasa de comburente es suficiente para inflamar su poder. Un bíja mantra correctamente vocalizado es capaz de movilizarla. Un ásana que trabaje la base de la columna la posiciona para la subida por la médula. Una práctica de maithuna puede deflagrarla. Basta combinar los ejercicios y practicarlos con regularidad.
Ya que despertar la kundaliní no es difícil, no se meta con ella mientras no tenga un Maestro. Y cuando lo haya encontrado, no la atice sin su autorización.
Difícil es conducirla con disciplina, ética y madurez. Freud y Reich intentaron domarla para fines terapéuticos. Freud la llamó libido. Reich la denominó orgonio. Como ninguno de los dos poseía la Iniciación de un Maestro en esos misterios, ambos fracasaron y dejaron a la posteridad una herencia meramente académica de teorías sobre el asunto, sin grandes resultados prácticos.
El Yôga tántrico va hasta el fondo en ese trabajo, elevando la kundaliní desde la base de la columna hasta lo alto de la cabeza, a través de los chakras, activándolos poderosamente, despertando los siddhis y provocando la eclosión del samádhi.

Bháva

// June 26th, 2009 // No Comments » // SwáSthya Yôga

Bháva significa sentimiento, conducta, amor, inclinación de la mente. Es la reverencia o sentimiento profundo, intenso, que potencializa y dinamiza la fuerza de la técnica. Sin bháva, el pújá no es pújá, el mantra no es mantra, y en una palabra: el Yôga no es Yôga (extraído del libro Yôga Avanzado de DeRose)

Dos ejemplos más prácticos de entender lo que es el bháva: en este fragmento bjork interpretando “unravel”,

y aquí Pavarrotti en una de las más emotivas interpretaciones de Nessun Dorma.